ENKARTERRI EGUNA 2010

El CDD Trueba DDG celebra conjuntamente con diversas asociaciones y productores comarcales el Día de
Las Encartaciones. La jornada tendrá lugar el sábado 10 de julio en los jardines de la Casa de Juntas de Avellaneda y servirá para recuperar la historia e identidad encartada.

El próximo 10 de julio, el Centro de Documentación y Divulgación de Las Encartaciones “Trueba”, junto con diversas asociaciones y productores comarcales, celebrará el Enkarterri Eguna o Día de Las Encartaciones, jornada dedicada
a preservar la memoria e identidad encartada.

La iniciativa tendrá lugar en los jardines de la Casa de Juntas de Avellaneda (Museo de Las Encartaciones), escenario elegido por segundo año consecutivo para recuperar e impulsar esta jornada de carácter histórico. Sigue leyendo “ENKARTERRI EGUNA 2010”

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Relaciones entre el Señorío y Las Encartaciones

Existieron desde el Siglo XV frecuente pleitos sobre jurisdicción entre el Señorío y los Encartados. En 1551 la Chancillería de Valladolid declaraba corresponder al Teniente de Corregidor de Avellaneda la primera instancia en ciertas causas judiciales, atribución que era contestada por los concejos.

Estos pleitos no afectaban a los asuntos que se referían a la defensa de los derechos comunes de todos los vizcaínos, al costo de los cuales contribuían los encartados como todos los demás. Para estos asuntos todos los componentes del Señorío de Vizcaya, como lo hemos relatado en el apartado correspondiente a las Villas, habían llegado a un consenso, y las Encartaciones tenían asignado el 16,66%. Veamos como lo recoge el libro de las actas de las Juntas Generales y Regimientos de la Tierra Llana:
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Los 9 valles de Las Encartaciones

El Señorío de Vizcaya estaba constituido de cuatro parte. Llamábanse Tierra Llana, Villas y Ciudad, Encartaciones y Duranguesado.

El Fuero lo consagra en su título primero, ley primera, en donde se halla expresada esta distinción y estos cuatro componentes del Señorío: no le respondan.. “que los dichos vizcaynos, así de la Tierra Llana de Vizcaya, como de las Villas et Encartaciones et Durangueses”; y en la ley segunda del indicado título “que promete como Rey, et Señor de guardar a la Tierra Llana de Vizcaya, et a las Villas et Ciudad de él, et Durangueses et Encartaciones..”; y en la ley XVI del propio título: “otrosi, digeron: Que todos los naturales de este dicho Señorío de Vizcaya, Tierra Llana, Villas y Ciudad, Encartaciones et Durangueses eran Notorios Hijos-Dalgo…. etc; y después en otros títulos.

Encartaciones y Durangueses o Durangueses y Encartaciones indistintamente aquí, señala los dos distritos unidos a Vizcaya por incorporación. Y este orden se hallaba tan consagrado por el uso de una fórmula oficial, que los síndicos del Señorío protestaron en 1579 de que en la real provisión de nombramiento del Corregidor se antepusiesen las Villas y Ciudad y las Encartaciones a la Tierra Llana, debiendo decirse lo contrario. Sigue leyendo “Los 9 valles de Las Encartaciones”

Enkartaciones

Los primeros hombres que poblaron las Encartaciones, debieron encontrar algo especial para asentarse en este territorio. Huellas de nuestros antepasados que vivieron la prehistoria se han encontrado en numerosas cuevas, de las cuales destacan por su valor arqueológico la cueva de Arenaza en Galdames y la de Ventalaperra en Karrantza.En la primera se han encontrado grabados y pinturas del periodo magdaleniense, así como restos del Neolítico y de la Edad de Bronce. En la cueva de Ventalaperra se han encontrado restos del hombre de Neanderthal de hace unos 70.000 años y también del hombre de Cromagnon.

Ambos yacimientos no pueden visitarse actualmente por estar en fase de excavación.

Además de estas dos cuevas también se han encontrado restos de civilizaciones prehistóricas en El Polvorín y Santa Isabel en Karrantza, Las Pajucas y Cuestalaviga en Lanestosa y La Miel en Turtzioz.

También es posible encontrar numerosos dólmenes, túmulos y otros monumentos funerarios. Los dólmenes los encontramos en los montes Betaio y Ventoso y en torno al monte Alén, entre Sopuerta y Turtzioz. En el municipio de Turtzioz también hallamos dólmenes en el monte Armañón. Entre Karrantza y Lanestosa se pueden ver los dólmenes de La Cabaña, Cotobasero y La Galupa. Entre Karrantza y Villaverde de Trucios se encuentra la estación de Eskitza. Además se localizan más dólmenes en el monte Balgerri y en los montes de Triano.

En Galdames se encuentran dos poblados de la edad de hierro: El Cerco y Pico Moro. En Karrantza existen restos de enterramientos de esta misma época en la Cueva de El Bortal, en Molinar.

ÉPOCA ROMANA:

La romanización en las Encartaciones fue muy intensa. La llegada de los romanos a la Comarca data del año 25 A.C. Se dieron cuenta del valor estratégico de las Encartaciones, porque era un lugar de paso para los comerciantes que sacaban las mercancías desde la meseta a los puertos del Norte. Como resto del paso de los romanos queda la Calzada Romana que entraba desde Burgos por Balmaseda atravesando la Comarca por Sopuerta hasta el puerto de las Muñecas continuando hasta Castro Urdiales.

El recorrido estaba señalizado por miliarios (especie de mojones), uno de los cuales, el de Maximino, se puede contemplar en el Museo de las Encartaciones.

EDAD MEDIA:

Durante la edad media, cada una de las villas, repúblicas y concejos de la Comarca se reunían en un lugar simbólico para administrar su territorio. En la plaza de San Miguel de Linares, Artzentales, aún puede verse el viejo roble que cobijaba las reuniones, conocido como el Rebollo del Concejo.

Con el tiempo comenzaron a reunirse en Avellaneda, en una Junta a la que acudían los apoderados de las diez repúblicas.
Administraban la Comarca de acuerdo a su propio fuero. Era un fuero de uso y costumbres que tuvo forma escrita hasta 1394 y que era conocido como el Fuero Viejo. En 1503 se realizó una reforma del mismo que dio lugar al Fuero Nuevo.

En 1576, por medio de un acuerdo se decidió que las Encartaciones observarán el pueblo del Señorío de Bizkaia ” sin menoscabo del propio gobierno y jurisdicción de las Encartaciones”. Tenían territorio separado, jurisdicción privativa y gobierno a parte. Sólo concurrían a Gernika para las cosas comunes al Señorío de Bizkaia, ya que para el gobierno de la propia Comarca enviaban sus representantes a la Junta de Avellaneda.

Hasta 1804 no quedarán total y definitivamente incorporadas todas las repúblicas encartadas a la Junta General de Gernika.

Al principio las Juntas de las Encartaciones se celebraban bajo un roble en Avellaneda. Luego se construyeron la Torre, la casa del corregidor, la cárcel y la ermita del Angel Custodio, que forman el actual conjunto de Avellaneda. (La Torre acoge hoy El Museo de las Encartaciones, donde se pueden ver numerosos objetos relacionados con la historia de la Comarca).

Desde el monte Kolitza se llamaba a los representantes encartados para que asistieran a las Juntas del Señorío de Bizkaia en Gernika.

GUERRAS DE BANDERIZOS:

Las guerras de Banderizos que enfrentaron toda Bizkaia desde la Baja Edad Media fueron especialmente encarnizadas en las Encartaciones, sobre todo entre mediados del siglo XIV y XV. Estas guerras enfrentaban a los linajes gamboinos y oñacinos y demás linajes que se aliaban con ellos, como los Giles, Negretes, Salazares, Zamudio… Los linajes cambiaban frecuentemente de bando enfrentándose a sus antiguos aliados, pero siempre formando grupos solidarios en torno al pariente mayor o Señor del Linaje.
La Casa Torre era el símbolo defensivo por excelencia durante las guerras de bando. Cada linaje tenía su propia fortaleza. En los documentos aparecen referidas 88 Casas Torre en la geografía encartada, de las cuales aún muchas permanecen en pie.

El fin de las guerras de banderizos permitió un mayor desarrollo de la Arquitectura Civil, y las Casas Torre perdieron su función militar. Muchas de ellas se convirtieron en palacios de época y simultáneamente se fue desarrollando un nuevo tipo de Palacios.

ANTIGUO RÉGIMEN:

Durante el Antiguo Régimen, la base económica fundamental era la agricultura, centrada en el trigo, y sobre todo, en el maíz y la vid. Complementaban estas actividades la siderurgia tradicional y en las villas la artesanía y el comercio.

La sociedad estaba dirigida por los nobles, propietarios de buena parte de las tierras y casas, así como de la práctica totalidad de las ferrerías y molinos. La mayoría de los habitantes de la Comarca eran campesinos con una muy variada situación económica que oscilaba entre los que poseían un par de caseríos y los que no contaban con más riqueza que sus brazos.

TIEMPOS MODERNOS:

La naturaleza dio a las Encartaciones mineral de hierro en torno al cual giraban numerosas industrias. Alas antiguas ferrerías dieron paso a la explotación masiva del hierro en los montes de Galdames y Sopuerta. Es destacable la ferrería de Mollinedo en Artzentales.

El desarrollo del comercio y la proliferación en la industria del mueble en la Comarca se vio ayudada por tres elementos clave: ser zona de tránsito, contar con la materia prima (bosque) y ser surcada por el río Cadagua.